#Recordatorio 4 de septiembre 2023


*Dolor y terror en familia masacrada*

A Medina le propinaron un golpe contuso, lo sentaron en una silla con las manos atadas a la espalda y lo amarraron a un palo de una vieja enramada. Luego le dispararon en la cabeza, hecho ocurrido el 4 de septiembre 2023.

El doloroso relato fue proporcionado por Rodolfo Antonio Cabreja Bonilla, suegro de la víctima, quien entre lágrimas contó que su hija Carmelina Antonia Cabreja Ramos, de 49 años, y su nieto Daniel Medina Cabreja, de 19, fueron ultimados a tiros mientras dormían.

Tras resultar herido, sobrevivió su otro nieto, Cristian de Jesús López Cabreja, de 25 años. No corrió la misma suerte su amigo, Charli Veloz Quezada, de 17 años, quien había viajado desde Moca para pernoctar en la vivienda. Ambos se dedicaban a la venta de productos comestibles.

Cristian les había pedido a los delincuentes que no hicieran daño a la familia y, encañonado, les entregó RD$70,000 que estaban en el camión y que utilizaba para vender salami y huevos. Al ver a sus familiares muertos, intentó enfrentarlos con una escopeta y lo hirieron, según la versión de su abuelo.

Cabreja Bonilla mostró los rastros de sangre en el suelo donde fue acribillado su yerno y narró cómo quedó su cabeza inclinada, inerte. Nos hizo un relato valiente, aunque él mismo estaba destrozado por el dolor.

Describió la escena como un cúmulo de muertos y un herido. Su voz se interrumpía por el llanto al recordar tan dolorosa pérdida y no encontrar explicación a tanto daño contra una familia que definía como ángeles.

Cuenta que es probable que Medina fuera sorprendido en el corral de ordeño, porque allí quedaron su gorra y sus lentes. Según el testimonio del nieto sobreviviente, fue un haitiano quien disparó y mató al grupo.

"Parecía un satanás", recuerda que le escuchó decir. Según su relato, dijeron que fueron a matar porque "el dominicano es muy malo".

Unos 15 días antes de la tragedia, el perro de la familia fue envenenado, lo que hace pensar a Cabreja Bonilla que la trama ya estaba en marcha.

También, en la víspera, fue visto en las inmediaciones un haitiano que en una ocasión había robado una motocicleta en esa misma casa. Andaba con otros dos compatriotas en actitud sospechosa.

Viven en una casa de madera y zinc, sin lujos, con enseres modestos. La vivienda se complementa con varios espacios separados, también de madera, que sirven como cocina, baño y almacén para alimentos de animales.

La banda robó una escopeta, celulares, ropa y zapatos.

Cabreja Bonilla, de 72 años, quien padece de presión arterial y se nota muy afectado, ha tenido que hacerse cargo de las actividades de sus familiares. Asegura que no teme permanecer en el lugar de la tragedia junto a su esposa, de 60 años.

Aunque expresa que no ha recibido ayudas del gobierno, se mostró agradecido por la rápida actuación de las autoridades en este caso. Han recibido la solidaridad de todas las comunidades vecinas.